Crónica de un Casamiento a los Piques

11 abril 2007

Selección natural darwinista de modista y vestido idem


Mi plan original era visitar una modista más para decidirme entre la supuesta segunda y Mariel. Además, siempre una está bien dispuesta a las ideas que me puedan llegar a dar.
Total que los resultados fueron los siguientes: una no trabaja más por su cuenta. La otra me dijo que las novias nos ponemos muy ansiosas y que para hacerme el vestido a mí tenía que dejar de atender a sus otras clientes (que viene a ser una suerte de elenco estable) y que mejor no. La otra me dijo que la vuelva a llamar a las 11 de la noche (??), cosa que hice, sólo para dejarle un mensaje en el contestador automático que jamás se molestó en contestar.
Mariel cose como los dioses, está muy recomendada, tiene buena onda, infinita paciencia, buen precio y pago en cuotas. Les ganó a las demás por goleada. Reíte de la Teoría de la Evolución.
Hoy fui por tercera vez para definir el vestido de una vez por todas. Miré mucho en internet y me bajé las imágenes que más me gustaban. La idea era imprimirlas y llevárselas, porque Mariel será muy genial, pero no se lleva bien con la tecnología. Nadie es perfecto.
Para realizar la operación de impresión, tenía que grabar las imágenes en un cidí, porque en casa tengo una impresora, pero es chorro a tinta. Chota a más no poder.
Cuando me disponía a comprar el cidí virgen, empezó a llover como loco en Buenos Aires.
No bajé. Creí encontrar un cidí virgen en casa. Nada más lejos que la realidad. Después de probar grabar y putear, el cidí en cuestión terminó partido en 3 en la basura.
Por suerte dejó de llover y me llevé la notebook a lo de Mariel, lo que resultó mejor porque se podían ver mejor las imágenes.

Pero no se preocupen. Lo peor está por venir. Después de descuartizar los vestidos y llegar a un modelo que me gustaba, Mariel empezó a probarme telas con el viso puesto y me agarró el ataque. Parecía la foca de Mar del Plata.
Merced a mi estado de foquez y consiguiente shock traumático, y antes de estallar del todo, decidí cambiar de modelo. Un modelo que disimula mi estado de foquez, pero no lo transforma. Magia no se puede hacer.

Y bueh, comeré alpiste hasta el 1° de julio, y así me evitaré un ataque cardíaco.

Un Ravenna a la derecha, por favor.

05 abril 2007

Requiem para la odalisca que no fue

Seguimos como cuando salimos de España. En bolas y a los gritos. Traducido a los preparativos de mi boda, quiere decir que lo único que tengo cierto y listo es el novio.

Pero hay algunas novedades, a saber: primero, ya fui a una modista. Mariel Cotelo, que le hizo el vestido a mi cuñada y a su hermana y ellas estuvieron muy contentas con el resultado y un montón de amigas ya se hicieron el vestido con Mariel. Lo gracioso es que mi novio, que siempre me quiere acompañar a todos lados, también quiso venir a la modista. Por suerte se dio cuenta solo que su presencia no iba a ser requerida ni bienvenida en ese lugar. Me acompañó mi dulce amiga Débora.

Lo otro que hice fue visitar a una cosmetóloga. Jamás me hice una limpieza de cutis y me percaté que mi casamiento es una oportunidad perfecta para empezar. Por supuesto que me conseguí una que cumple con las normas ISO Tres B: Buena, bonita y barata.

Transversalmente, con Ruby (mi fiancee) hemos tenido una discusión, a veces seria y de lo más risueña: Si en la fiesta contaríamos o no con la presencia de una odalisca. Uds. pensarán que la dichosa odalisca fue idea de él. No señor. Fue idea mía y sólo mía. Mi familia proviene de Siria y para mí la odalisca es un recuerdo familiar y feliz, sin ninguna connotación sexualmente agresiva.
Créase o no, al parecer soy la única que piensa así. Los demás sí piensan en la connotación sexual y algunos ya se imaginaban pegándole los dólares en todos los lugares ad hoc.
Pero yo no me dí por aludida. Inicié una estadística exhaustiva y excluyente y una encuesta no vinculante. Pero cuando Ruby ya estaba convencido de que en su casamiento iba a haber una odalisca; claudiqué. Sí, como lo oyen. Claudiqué. Mi prima Giselle me llamó a razones. Me dijo que el casamiento era de los dos y que teníamos que estar de acuerdo.
Tengo un alma democrática, no puedo evitarlo. Sin menospreciar la gran influencia que tiene mi prima Giselle sobre mi persona.

Ruby, agradecido.

Nos estamos viendo.