Crónica de un Casamiento a los Piques

28 septiembre 2007

Valeria y Ruby - 1 de julio de 2007 - Ficha Técnica



Templo: Comunidad Chalom
El templo fue una excelente elección desde todo punto de vista. Accedieron a todos nuestros pedidos con muy buena predisposición. Mi hermano Pablo, quien vino especialmente desde Estados Unidos con su familia, fue el jazan de la ceremonia. Diego Elman, el oficiante, fue sobrio y su mensaje estuvo acorde a lo que somos nosotros. Nos dio mucha alegría que hasta el Presidente de la Comunidad se acercó a saludarnos el día del casamiento.
Fiesta: Salón El Mirador
Muy buen servicio. Excelente el DJ. Nos gustó porque en la propuesta estaba todo incluído (salón + DJ).
Catering: Martha Chab
Muy rico todo. Todavía estamos disfrutando de la torta de bodas. La gente comió hasta reventar y nos trajimos a casa un montón de cosas.
Vestido: Mariel Cotelo
No tengo palabras para agradecerle a Mariel. Tuvo la infinita paciencia para que yo tenga el vestido más lindo del mundo. Muy buena confección, buen gusto y atención. Super recomendable.
Me maquilló Andrea (les debo el apellido), que nos viene acompañando a mi mamá y a mí a lo largo de los casamientos de mis hermanos. Tiene muy buen gusto, respetó mi personalidad y cuando llegué a mi casa después de terminada la fiesta, el maquillaje seguía intacto.
Ramo: lo hicimos en casa! Me encantan los lirios.
Traje del novio: Formidable
Mi marido estaba espectacular. No fue el típico traje. Rajaba la tierra.
Limousine: Alberto Fernández.
Fotos y Video: Gato - Eiras
El fotógrafo tiene la sensibilidad para captar momentos increíbles de la fiesta. Sus fotos cuentan la historia desde el momento justo de la expresión de las personas.
Gente super accesible.

Todo salió bárbaro, aunque siempre hay y habrá cosas para mejorar.

Organizar un casamiento lleva un trabajo infinito y cuesta un dineral, pero compartirlo con todos los que queremos, NO TIENE PRECIO.

Gracias a todos!

20 septiembre 2007

Más de cuatro meses después del evento

Han pasado más de cuatro meses desde mi último post y ya tengo más de dos meses de casada. (Se imaginan si después de tanto trajín no nos casábamos??).

Ha pasado mucha agua bajo el puente con todo y anécdotas graciosísimas.

Mi ahora marido se expidió con algunas frases célebres de las que ahora puedo reírme tranquila, pero que en tiempo real por poco y me hacen caer de espaldas, y no precisamente de la emoción.

Anécdota N°1 - Sobre las alianzas
Porota (o sea muá), no solamente hizo un estudio de mercado por la calle Libertad, sino que previamente investigó sobre cierto lugar que les hacían un muy buen precio (recomendado por mi madre). El día en que iba a realizarse la compra, Ruby me dice "¿no podés ir sola a comprar las alianzas?". Me quedo atónita. No entiendo la pregunta y le pido que me la repita. No porque sea sorda, si no porque no lo puedo creer. "La alianza hay que elegirla, sin mencionar que hay que probar la medida. Si no venís, ¿cómo hago? ¿Me llevo un dedo tuyo? ¿Tomamos la medida con un piolín?"... "Bueno", me contestó con cara de derrota. Lo más lindo es que después de elegir las alianzas, grabarlas, etc, no se la quería sacar.

Anécdota N°2 - Sobre la ceremonia religiosa

Nos casamos en el Templo de la Comunidad Chalom. El oficiante, Diego Elman, nos citó a una entrevista. "¿Para qué tengo que ir a charlar con el rabino?", me preguntó Ruby. "¿No tenés ganas de saber quién te va a casar?, ¿no te parece que él también quiere vernos la jeta?...Nos va a hablar en la jupá y ¿qué nos va a decir?"
Esta anécdota también tuvo final feliz. Tuvimos dos encuentros con Diego y la ceremonia fue exactamente cómo la soñamos. (Que no es poco decir teniendo en cuenta que no tenemos intención alguna de repetir la operación).

Anécdota N° 3 - Sobre mi madre y los invitados a la fiesta
Esta anécdota es protagonizada en toda su amplitud por mi señora madre, quien el mismo domingo en que iba a realizarse la ceremonia y la fiesta, y con el peluquero peinándola y la maquilladora maquillándola, tuvo la pericia de también poder hablar por teléfono y le agarró el ataque cuando se dio cuenta de que creía haber invitado a unos primos que jamás recibieron la invitación.
"Yo invito a una pareja de primos por familia", vociferaba por el teléfono. Explico la situación para que se entienda. Mi madre tiene una familia muy pero muy muy extensa. El presupuesto no es ilimitado y no da para invitar a absolutamente toda la parentela. Mi progenitora, ya años atrás y apenas se casó el primero de mis hermanos, estableció un equitativo sistema de rotación. Invitaba a un primo y pareja de una misma familia por casamiento. Al casamiento siguiente le tocaba al hermano/a y así sucesivamente. Eso fue lo que le explicaba mi madre a su prima Diana del otro lado del auricular. A esa familia por error no le llegó ninguna invitación a la fiesta. Entonces, mi madre dijo "Bueno, que alguno de tus hermanos venga, porque si no pierdo el cubierto de Martha Chab" (Martha Chab es el catering - aclaro). Nada de tenemos el gusto de que compartan con nosotros esta alegría; los esperamos con los brazos abiertos... Esas son delicadezas para otro momento: lo importante acá es no perder una moneda de lo invertido.
Conclusión: So amenaza, vino el hermano de Diana, Quique, con su esposa Sofía. Los saludé calurosamente en la fiesta y los felicité por haber roto el record Guinnes de asistencia en menos de un santiamén sin perder detalle alguno (incluída la indumentaria ad hoc). Un apostolado. Reíte de Al Capone, nomás.

Más anécdotas (las hay a rolete) en la próxima entrega.

Buenas tardes.

09 mayo 2007

Batalla campal


Todos me dicen que es normal. Que a todos les pasa. Y hasta que es saludable que suceda (me lo dijeron en varios idiomas desde varios lugares del planeta). Habrá que confiar en la boca de urna, nomás.

La cuestión es que hace algunas semanas atrás, nuestro petit departamento de dos ambientes y balcón terraza se convirtió en el escenario de una cruenta lucha.
¿El motivo? La bendita fiesta de casamiento.

Un presupuesto incierto y un número de invitados más incierto aún sumado a que los días pasan, encendieron la mecha de un número incierto de trotil que ni mi prometido ni yo sabíamos que albergábamos en nuestro microscópico hogar.

Y yo, que soy una chica del 2000, progre, liberada y todo eso, caí en todos los cliches en los que juré y perjuré que jamás iba a caer. La contienda duró varios días. Al finalizar la primera jornada, en un arranque de ira le dije "me voy a dormir a la casa de mi mamá". Por supuesto que el "no me caso nada" tampoco faltó, a lo que Rubén respondió "Vos te vas a casar conmigo - LOCA". (Quiero aclarar que mi novio no es un boca sucia, por lo que "loca" constituyó el sumun de la grosería y el mal gusto). Otra salida "creativa" que tuve en la misma noche fue: "Bueno, me caso por poder; vos no vengas" (????????) Estoy del retomate. Del re-tomate.

Gracias a Dios, no hay mal que dure 100 años ni casamiento que aguante, por lo que la tormenta fue amainando conforme los días. (Aunque seguimos casi como al principio: en la casi incertidumbre total).

La única gran ventaja que tienen estos desvaríos y su añadida incertidumbre es que, nosotros nos casamos en una fecha muy poco requerida por lo que algunos proveedores harán su máximo esfuerzo por mejorar sus precios. De todas formas, recomiendo tener todo listo, en lo posible, con más tiempo.

Ampliaremos.

11 abril 2007

Selección natural darwinista de modista y vestido idem


Mi plan original era visitar una modista más para decidirme entre la supuesta segunda y Mariel. Además, siempre una está bien dispuesta a las ideas que me puedan llegar a dar.
Total que los resultados fueron los siguientes: una no trabaja más por su cuenta. La otra me dijo que las novias nos ponemos muy ansiosas y que para hacerme el vestido a mí tenía que dejar de atender a sus otras clientes (que viene a ser una suerte de elenco estable) y que mejor no. La otra me dijo que la vuelva a llamar a las 11 de la noche (??), cosa que hice, sólo para dejarle un mensaje en el contestador automático que jamás se molestó en contestar.
Mariel cose como los dioses, está muy recomendada, tiene buena onda, infinita paciencia, buen precio y pago en cuotas. Les ganó a las demás por goleada. Reíte de la Teoría de la Evolución.
Hoy fui por tercera vez para definir el vestido de una vez por todas. Miré mucho en internet y me bajé las imágenes que más me gustaban. La idea era imprimirlas y llevárselas, porque Mariel será muy genial, pero no se lleva bien con la tecnología. Nadie es perfecto.
Para realizar la operación de impresión, tenía que grabar las imágenes en un cidí, porque en casa tengo una impresora, pero es chorro a tinta. Chota a más no poder.
Cuando me disponía a comprar el cidí virgen, empezó a llover como loco en Buenos Aires.
No bajé. Creí encontrar un cidí virgen en casa. Nada más lejos que la realidad. Después de probar grabar y putear, el cidí en cuestión terminó partido en 3 en la basura.
Por suerte dejó de llover y me llevé la notebook a lo de Mariel, lo que resultó mejor porque se podían ver mejor las imágenes.

Pero no se preocupen. Lo peor está por venir. Después de descuartizar los vestidos y llegar a un modelo que me gustaba, Mariel empezó a probarme telas con el viso puesto y me agarró el ataque. Parecía la foca de Mar del Plata.
Merced a mi estado de foquez y consiguiente shock traumático, y antes de estallar del todo, decidí cambiar de modelo. Un modelo que disimula mi estado de foquez, pero no lo transforma. Magia no se puede hacer.

Y bueh, comeré alpiste hasta el 1° de julio, y así me evitaré un ataque cardíaco.

Un Ravenna a la derecha, por favor.

05 abril 2007

Requiem para la odalisca que no fue

Seguimos como cuando salimos de España. En bolas y a los gritos. Traducido a los preparativos de mi boda, quiere decir que lo único que tengo cierto y listo es el novio.

Pero hay algunas novedades, a saber: primero, ya fui a una modista. Mariel Cotelo, que le hizo el vestido a mi cuñada y a su hermana y ellas estuvieron muy contentas con el resultado y un montón de amigas ya se hicieron el vestido con Mariel. Lo gracioso es que mi novio, que siempre me quiere acompañar a todos lados, también quiso venir a la modista. Por suerte se dio cuenta solo que su presencia no iba a ser requerida ni bienvenida en ese lugar. Me acompañó mi dulce amiga Débora.

Lo otro que hice fue visitar a una cosmetóloga. Jamás me hice una limpieza de cutis y me percaté que mi casamiento es una oportunidad perfecta para empezar. Por supuesto que me conseguí una que cumple con las normas ISO Tres B: Buena, bonita y barata.

Transversalmente, con Ruby (mi fiancee) hemos tenido una discusión, a veces seria y de lo más risueña: Si en la fiesta contaríamos o no con la presencia de una odalisca. Uds. pensarán que la dichosa odalisca fue idea de él. No señor. Fue idea mía y sólo mía. Mi familia proviene de Siria y para mí la odalisca es un recuerdo familiar y feliz, sin ninguna connotación sexualmente agresiva.
Créase o no, al parecer soy la única que piensa así. Los demás sí piensan en la connotación sexual y algunos ya se imaginaban pegándole los dólares en todos los lugares ad hoc.
Pero yo no me dí por aludida. Inicié una estadística exhaustiva y excluyente y una encuesta no vinculante. Pero cuando Ruby ya estaba convencido de que en su casamiento iba a haber una odalisca; claudiqué. Sí, como lo oyen. Claudiqué. Mi prima Giselle me llamó a razones. Me dijo que el casamiento era de los dos y que teníamos que estar de acuerdo.
Tengo un alma democrática, no puedo evitarlo. Sin menospreciar la gran influencia que tiene mi prima Giselle sobre mi persona.

Ruby, agradecido.

Nos estamos viendo.

23 marzo 2007

En Boxes

Hace menos de una semana, y casi 8 meses de convivencia, fijamos fecha de nuestro casamiento para el 1° de julio de este año. A partir del lunes 19 por la noche comenzamos a anunciarlo a nuestros familiares, seres queridos y amigos, aquí en Argentina y donde quiera que se encuentren alrededor del globo.

Todos preguntaron dónde y cuándo se realizaría el evento. Tengo una respuesta unánime: NI PUTA IDEA.

En una cultura donde una boda se planea hasta con un año de anticipación, esta incertidumbre total a menos de 4 meses del acontecimiento puede parecer fatal.

En realidad, nada puede ser tan difícil si, como yo, la novia tiene en claro lo que quiere, y ha decidido, como yo, no acudir a ninguna wedding planner ni pérdida de dinero que se le parezca.

Las buenas noticias son que prontamente sabré con certeza dónde, cómo y cuánto. Mientras tanto, y ya que lo único que tengo listo fehacientemente es el novio (lo que más importa), iré visitando algunas modistas, maquilladores, peluqueros y sucedáneos que tienen que ver estrictamente con mi arreglo personal para tan esperado día.

Ya he pedido auxilio para la "Operación Casamiento" y amigas solidarias me han empezado a pasar direcciones y números de teléfonos.

Les iré contando paso a paso los pormenores.

Preparados, listos, YAAAAAAAAAAAAAAAA! (Banderitas flameantes de largada).

besos, v.